Análisis y Tendencias

Bélgica renueva dos muelles estratégicos del puerto de Amberes

octubre 4, 2026 · Redaccion MdT

Las obras en el Hansa Dock ya están en ejecución, crearán nuevo suelo concesionable y renovarán las infraestructuras de los muelles 231 y 239 hasta enero de 2028


Redacción: Redacción Mundo del Transporte
Editor: Karem Díaz S.

El Puerto de Amberes-Brujas, en Bélgica, inició una nueva intervención de infraestructura portuaria en el Hansa Dock para renovar los muelles 231 y 239 y transformar el muelle interior situado entre ambos. Los trabajos comenzaron a mediados de septiembre de 2026 y se encuentran ya en fase de ejecución, con finalización prevista para finales de enero de 2028.

El proyecto tiene dos objetivos principales: rehabilitar las estructuras de atraque existentes y generar superficie adicional para futuras concesiones portuarias. Para conseguirlo, el pequeño muelle interior ubicado entre los muelles 231 y 239 será cerrado mediante un nuevo muro de muelle y posteriormente rellenado, convirtiendo el espacio actualmente ocupado por agua en terreno utilizable para nuevas actividades.

La actuación se desarrolla dentro de uno de los grandes complejos logísticos de Europa y responde a una lógica habitual en los puertos sometidos a fuertes restricciones de espacio: aumentar la capacidad disponible aprovechando y reorganizando infraestructura existente. Otros grandes corredores buscan igualmente acercar la carga interior a los puertos, como muestra el nuevo canal de Pinglu de 134 kilómetros inaugurado en China, aunque en ese caso se trata de una infraestructura fluvial completamente nueva.

El proyecto ya pasó de la planificación a las obras

El estado de la intervención está claramente definido. La fase conjunta de diseño y preparación ya terminó y el proyecto pasó a la ejecución sobre el terreno. El contratista seleccionado es Van der Straaten-Sagro, adjudicado mediante un procedimiento negociado con convocatoria previa de competencia.

Las obras se realizarán por etapas para mantener el acceso a las concesiones próximas y reducir las interferencias con la actividad cotidiana del puerto. Este condicionante resulta especialmente importante en una infraestructura logística donde los trabajos deben convivir durante más de un año con operaciones industriales y portuarias que continúan en funcionamiento.

La renovación de infraestructura existente es una cuestión distinta de construir un puerto desde cero. Los muelles 231 y 239 ya forman parte del Hansa Dock; la intervención busca prolongar y adaptar su utilidad mediante la rehabilitación de sus paredes actuales, la incorporación de nuevos revestimientos frontales y la reorganización del espacio intermedio.

Un muelle interior será cerrado y rellenado

Uno de los cambios físicos más significativos será la desaparición del muelle interior situado entre las posiciones 231 y 239. La documentación urbanística de Amberes señala que este espacio, correspondiente al sector oriental del Hansa Dock, tenía un uso limitado debido a su calado restringido.

También se habían detectado problemas de erosión o pérdida de material en las inmediaciones de las tablestacas de los muelles adyacentes. Tras la coordinación con el concesionario vecino, se optó por cerrar y rellenar el espacio para obtener nueva superficie terrestre.

El procedimiento exige construir primero un nuevo frente de muelle que cierre el acceso desde el Hansa Dock. Una vez completada esa estructura podrá realizarse el relleno posterior. Al mismo tiempo, las paredes existentes de los muelles 231 y 239 serán rehabilitadas y equipadas con nuevos frentes.

Transformar áreas portuarias exige resolver simultáneamente necesidades de navegación, actividad terrestre y disponibilidad de suelo. Esa interacción también aparece en proyectos como el futuro túnel submarino entre Santos y Guarujá, en Brasil, donde una nueva conexión terrestre deberá atravesar un canal utilizado por uno de los principales complejos portuarios latinoamericanos.

Amberes-Brujas estrena el modelo Early Contractor Involvement

La intervención tiene además una particularidad contractual. Es el primer proyecto del Puerto de Amberes-Brujas ejecutado mediante la fórmula Early Contractor Involvement, conocida por las siglas ECI. Este modelo incorpora al contratista durante una etapa temprana, antes de comenzar físicamente las obras.

Durante esa fase, la autoridad portuaria, el equipo de diseño y el contratista desarrollaron conjuntamente aspectos del diseño preliminar. El proceso se concentró en cuatro variables: viabilidad constructiva, riesgos, calendario y costes.

La intención es utilizar la experiencia práctica de la empresa encargada de construir antes de cerrar completamente el diseño. De esta manera, determinados problemas de ejecución pueden identificarse durante la preparación en lugar de aparecer cuando las máquinas ya se encuentran trabajando en el muelle.

La fase ECI ya concluyó. Por ello, la intervención no debe describirse como un proyecto anunciado o pendiente de aprobación: actualmente se encuentra en ejecución y tiene un calendario que se extiende hasta finales de enero de 2028.

Más terreno para futuras actividades portuarias

El Puerto de Amberes-Brujas no ha presentado la transformación del Hansa Dock como la construcción de una nueva terminal específica ni ha asignado públicamente en el anuncio una actividad concreta al nuevo terreno. El objetivo comunicado es generar superficie concesionable adicional y disponer de muelles renovados preparados para futuras operaciones portuarias.

Esta distinción resulta relevante porque la ampliación física del terreno no equivale automáticamente a una expansión inmediata de la capacidad de carga. La utilización final dependerá de las futuras concesiones, operadores e instalaciones que se desarrollen sobre el espacio recuperado.

La disponibilidad de conexiones eficientes entre instalaciones marítimas y redes interiores es otro elemento fundamental para el rendimiento de un puerto. En Costa Rica, por ejemplo, los estudios para recuperar el ferrocarril entre Alajuela y Puntarenas incluyen una conexión con el puerto de Caldera, aunque esa iniciativa todavía se encuentra en fase de evaluación y no en construcción.

Las obras deben convivir con un puerto en funcionamiento

El calendario hasta enero de 2028 obliga a mantener la accesibilidad de las áreas concesionadas alrededor de la zona intervenida. Por ese motivo, los trabajos se desarrollarán de manera escalonada para reducir al mínimo posible las perturbaciones sobre las operaciones existentes.

Este tipo de planificación constituye uno de los principales desafíos de las modernizaciones portuarias: la infraestructura debe transformarse sin detener el movimiento de mercancías, vehículos, equipos y embarcaciones que utilizan las instalaciones circundantes.

El Hansa Dock forma parte del complejo portuario de Amberes, integrado actualmente dentro de la autoridad Port of Antwerp-Bruges. La entidad administra las áreas portuarias de Amberes y Zeebrugge y desempeña un papel central en las cadenas logísticas europeas conectadas con el mar del Norte.

La presión por mejorar los enlaces marítimos y terrestres también está generando nuevos corredores fuera de Europa. La apertura de una salida fluvial más directa hacia los puertos del golfo de Beibu en China ilustra cómo la infraestructura de acceso puede modificar distancias y alternativas logísticas, mientras Amberes opta en este caso por reorganizar y modernizar suelo ya integrado en su complejo portuario.

La renovación continuará durante 2027

El programa actual establece que las obras se prolongarán hasta finales de enero de 2028. Durante ese periodo deberán completarse el nuevo muro de cierre, el relleno del muelle interior y las intervenciones sobre los frentes de los muelles 231 y 239.

La ejecución representa, por tanto, una inversión física ya iniciada para preparar el Hansa Dock para futuras actividades, pero todavía no una ampliación terminada. Tampoco existe en la información oficial disponible una fecha anterior a enero de 2028 para considerar concluido el conjunto de las obras.

La transformación permitirá al puerto obtener terreno adicional sin extender el recinto hacia una nueva zona exterior. Al cerrar un espacio acuático de utilización limitada y rehabilitar simultáneamente las estructuras vecinas, Amberes-Brujas busca combinar recuperación de infraestructura existente y creación de nueva superficie operativa dentro del mismo complejo.

Fuentes referenciales:
Port of Antwerp-Bruges
Ciudad de Amberes – documentación urbanística del Hansa Dock

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