El proyecto de Ostuferhafen transformará una antigua central eléctrica en 6,5 hectáreas adicionales para operaciones portuarias. Las obras comenzaron el 28 de octubre de 2026 y la nueva superficie deberá estar disponible en 2029.
Redacción: Redacción Mundo del Transporte
Editor: Karem Díaz S.
El puerto de Kiel, en el norte de Alemania, ha iniciado una nueva ampliación de sus instalaciones de carga con una inversión aproximada de 37 millones de euros. El proyecto permitirá incorporar 6,5 hectáreas de superficie operativa al complejo de Ostuferhafen, uno de los principales puntos de conexión marítima entre Alemania, Escandinavia y los países bálticos.
La ceremonia oficial de inicio de las obras se celebró el 28 de octubre de 2026 y el operador SEEHAFEN KIEL difundió los detalles de la inversión el 3 de noviembre. La actuación se desarrollará sobre los terrenos de una antigua central eléctrica y contempla nuevas áreas para mercancías, remolques, contenedores y actividades logísticas.
El proyecto cuenta con una previsión de financiación pública de aproximadamente 27 millones de euros, procedentes de un fondo federal alemán destinado a infraestructuras y neutralidad climática. Esta aportación equivale a cerca del 75 % de los costos estimados.
La ampliación responde a la elevada utilización de Ostuferhafen, cuyas instalaciones actuales necesitan espacio adicional para mantener y desarrollar sus operaciones. El objetivo es que la nueva superficie esté disponible en 2029.
La ampliación incorporará 65.000 metros cuadrados al puerto
La sexta fase de desarrollo de Ostuferhafen añadirá aproximadamente 6,5 hectáreas de terreno operativo, equivalentes a 65.000 metros cuadrados.
La superficie se destinará a distintas actividades vinculadas con la manipulación y el almacenamiento de mercancías. Entre los usos previstos figuran las operaciones con papel, productos forestales, contenedores, remolques y otras unidades de transporte.
También está prevista la construcción de un almacén de aproximadamente 10.000 metros cuadrados.
La incorporación de estas instalaciones permitirá reorganizar determinadas operaciones y disponer de áreas adicionales para recibir, clasificar, almacenar temporalmente y preparar mercancías antes de su embarque o distribución terrestre.
En las terminales que atienden servicios regulares de carga rodada, la disponibilidad de espacio resulta especialmente importante. Los remolques y otras unidades necesitan zonas donde permanecer mientras esperan la llegada de los buques o su retirada por los transportistas.
La ampliación de Kiel se diferencia de otras intervenciones portuarias recientes, como la integración operativa de dos terminales de contenedores en Vietnam, donde el aumento de capacidad procede principalmente de compartir instalaciones de atraque y equipos existentes.
En Ostuferhafen, el cambio fundamental será la incorporación física de terreno que anteriormente tenía un uso industrial diferente.
Una antigua central eléctrica se convertirá en infraestructura logística
El proyecto se desarrollará sobre los terrenos de la antigua central eléctrica de Kiel, un emplazamiento industrial que requiere trabajos de preparación antes de poder utilizarse para operaciones portuarias.
SEEHAFEN KIEL explicó que la transformación presenta dificultades técnicas y económicas importantes debido a las características del terreno y a sus usos anteriores.
Entre las intervenciones necesarias se encuentran investigaciones para detectar posibles artefactos explosivos sin detonar, trabajos de saneamiento del suelo y la construcción de superficies capaces de soportar las cargas propias de la actividad portuaria.
Las plataformas destinadas al movimiento y almacenamiento de mercancías deben responder a exigencias diferentes de las correspondientes a otros usos urbanos o industriales.
La circulación de camiones, remolques y maquinaria de manipulación requiere pavimentos y estructuras adecuados para cargas elevadas y operaciones frecuentes.
Además, la preparación del emplazamiento deberá permitir integrar las nuevas áreas en la organización del puerto existente.
El operador considera que la recuperación de antiguos terrenos industriales representa una alternativa para ampliar las instalaciones sin depender exclusivamente de la ocupación de superficies previamente no desarrolladas.
La reutilización del suelo industrial es uno de los elementos centrales de la iniciativa, aunque no elimina la necesidad de realizar obras de acondicionamiento y controles ambientales.
El puerto necesita más espacio para sus conexiones con el Báltico
Ostuferhafen constituye uno de los principales centros de carga del puerto de Kiel. Su actividad está relacionada especialmente con los servicios marítimos que conectan el norte de Alemania con Suecia y los países bálticos.
El complejo atiende operaciones de ferris y buques de carga rodada, conocidos como RoRo, además de movimientos de papel y otros productos forestales.
En el transporte RoRo, los vehículos y las unidades de carga pueden embarcarse y desembarcar mediante rampas, en lugar de depender exclusivamente de grúas.
Este sistema resulta especialmente importante para los corredores marítimos que transportan remolques, camiones y otros equipos entre puertos europeos.
El operador señala que la utilización actual de Ostuferhafen es elevada y que la falta de superficie adicional limita sus posibilidades de desarrollo.
La ampliación busca responder a esa necesidad mediante áreas multifuncionales, sin restringir toda la nueva capacidad a un único tipo de mercancía.
La disponibilidad de espacios de espera y almacenamiento puede influir en la organización de los embarques, la distribución de unidades y la coordinación con los transportistas terrestres.
En otras cadenas internacionales, la coordinación entre puertos, almacenes y transporte por carretera también resulta determinante para reducir tiempos de tránsito y mejorar la previsibilidad de las entregas.
En Kiel, la nueva superficie ofrecerá mayor margen para organizar esas actividades, aunque el operador todavía no ha anunciado una cifra concreta de aumento anual del volumen de mercancías como consecuencia de la ampliación.
La financiación pública cubriría tres cuartas partes de la inversión
El presupuesto global del proyecto asciende a aproximadamente 37 millones de euros.
De esa cantidad, unos 27 millones están previstos como financiación pública procedente del fondo especial alemán para infraestructura y neutralidad climática, conocido por sus siglas SVIK.
El mecanismo de financiación se articula mediante la legislación federal destinada a facilitar inversiones en infraestructuras de los estados federados y municipios.
El operador portuario considera que esta aportación resulta decisiva debido al elevado costo de recuperar el antiguo emplazamiento industrial.
La financiación permitirá afrontar trabajos que no se limitan a instalar equipos logísticos, sino que incluyen la preparación del terreno y la adaptación de superficies para usos portuarios intensivos.
Según SEEHAFEN KIEL, la actuación figura entre los primeros grandes proyectos de infraestructura de Schleswig-Holstein que se espera que reciban recursos del nuevo fondo federal.
El anuncio también la identifica como una de las primeras iniciativas previstas para utilizar este mecanismo específicamente en la ampliación de infraestructura portuaria.
Conviene distinguir entre la inversión anunciada y la ejecución financiera definitiva. Los 27 millones de euros corresponden a financiación prevista para el proyecto, no a una certificación de que todos esos fondos ya hayan sido desembolsados.
El Gobierno regional vincula la obra con las cadenas de suministro
La ceremonia de inicio de las obras contó con la participación del ministro-presidente de Schleswig-Holstein, Daniel Günther; el alcalde de Kiel, Samet Yilmaz; el director gerente de SEEHAFEN KIEL, Dirk Claus; y la presidenta del consejo de supervisión del operador, Louisa Wiethold.
También asistieron representantes de instituciones públicas y empresas relacionadas con el desarrollo portuario.
El Gobierno regional considera que la ampliación permitirá fortalecer la posición de Schleswig-Holstein dentro de las cadenas de transporte internacionales del mar Báltico.
Las conexiones de Ostuferhafen con el norte de Suecia y los países bálticos son especialmente relevantes para el intercambio de mercancías entre Alemania y otras economías del norte de Europa.
Desde la perspectiva del operador, la inversión busca mantener la capacidad competitiva de Kiel en un entorno donde las terminales necesitan superficies suficientes para responder a los cambios en los flujos comerciales.
La ampliación también pretende ofrecer condiciones para futuros proyectos logísticos que todavía no han sido detallados.
El anuncio no establece nuevas rutas marítimas ni identifica compañías navieras adicionales que hayan confirmado operaciones como consecuencia directa de la obra.
Por tanto, el acontecimiento debe entenderse como el inicio de una ampliación de infraestructura destinada a reforzar servicios y capacidades existentes, no como la inauguración de una nueva conexión comercial.
Ostuferhafen acumula más de cuatro décadas de transformación
La historia del complejo está vinculada con la reconversión de antiguos terrenos industriales y navales en instalaciones dedicadas al transporte marítimo.
En 1983 cesaron las operaciones de construcción naval en el emplazamiento de Dietrichsdorf, anteriormente utilizado por Howaldtswerke-Deutsche Werft.
La transformación del antiguo astillero permitió desarrollar las instalaciones que posteriormente dieron lugar al actual Ostuferhafen.
En 1985 se establecieron las bases del moderno centro de carga y logística, que desde entonces ha experimentado sucesivas ampliaciones.
El proyecto anunciado en octubre de 2026 constituye la sexta fase de ese proceso.
La quinta ampliación, completada aproximadamente una década antes, incorporó superficies adicionales destinadas especialmente a la manipulación y almacenamiento de papel.
Según el operador, aquella intervención permitió desarrollar capacidades relacionadas con la gestión de aproximadamente 800.000 toneladas de ese producto.
La nueva etapa mantiene la orientación logística del complejo, pero introduce una diferencia importante: la recuperación de los terrenos de una antigua central eléctrica para incorporarlos a las operaciones portuarias.
Esta estrategia presenta similitudes con la transformación de infraestructura existente en el puerto belga de Amberes-Brujas, donde la rehabilitación de muelles y la reorganización del espacio buscan ampliar las posibilidades de utilización portuaria.
En ambos casos, las autoridades y operadores recurren a intervenciones sobre espacios previamente desarrollados, aunque los procedimientos constructivos y las características de cada proyecto son diferentes.
La ampliación no estará terminada hasta 2029
El inicio de las obras representa un avance concreto en la ejecución del proyecto, pero las nuevas instalaciones todavía no se encuentran operativas.
SEEHAFEN KIEL prevé que las aproximadamente 6,5 hectáreas adicionales estén desarrolladas para 2029.
Hasta entonces deberán completarse las investigaciones y actuaciones necesarias para acondicionar el terreno, construir las superficies de trabajo e integrar las nuevas instalaciones con el complejo existente.
El operador no ha detallado en el comunicado un calendario completo por etapas ni fechas individuales de entrada en servicio para el almacén proyectado y las diferentes áreas de manipulación.
Tampoco ha comunicado una capacidad adicional expresada en toneladas anuales, número de remolques o movimientos de contenedores.
Estas cifras dependerán de la configuración definitiva de las instalaciones y de la organización de las operaciones una vez completadas.
La diferencia entre superficie disponible y capacidad efectiva es importante. Un puerto puede disponer de más terreno sin que ello se traduzca automáticamente en un incremento proporcional del volumen de mercancías movilizadas.
El rendimiento depende también de los equipos, la frecuencia de los servicios marítimos, las conexiones terrestres y la coordinación de las operaciones.
Kiel apuesta por ampliar su capacidad mediante suelo industrial recuperado
La inversión de 37 millones de euros representa una nueva etapa en el desarrollo del puerto de Kiel y en la adaptación de sus instalaciones a las necesidades del transporte de mercancías por el mar Báltico.
La incorporación de 65.000 metros cuadrados permitirá disponer de áreas adicionales para contenedores, productos forestales, remolques y otros servicios logísticos.
El proyecto también muestra la importancia económica de recuperar antiguos terrenos industriales cuando las terminales portuarias enfrentan limitaciones de espacio.
En este caso, la transformación de una central eléctrica requiere trabajos de saneamiento y acondicionamiento que explican una parte importante de la inversión prevista.
La financiación pública anunciada constituye uno de los elementos que hacen posible abordar esos costos.
Con las obras iniciadas el 28 de octubre de 2026, el siguiente objetivo será completar la preparación del emplazamiento y desarrollar las nuevas instalaciones antes de 2029.
Su puesta en servicio deberá proporcionar a Ostuferhafen mayor flexibilidad para atender las operaciones de carga y reforzar las conexiones logísticas entre Alemania, Escandinavia y los países bálticos.
Fuente referencial:
PORT OF KIEL / SEEHAFEN KIEL — Groundbreaking Ceremony for the Expansion of Kiel’s Ostuferhafen, 3 de noviembre de 2026


