Análisis y Tendencias

Auto+ y los CAE: dos instrumentos que pueden coincidir en la renovación de vehículos profesionales

noviembre 1, 2026 · Redaccion MdT

La ayuda estatal se dirige a la compra de vehículos elegibles; los certificados reconocen el ahorro energético asociado a determinadas sustituciones por modelos eléctricos puros.


Por Alfonso Viejo, instalador eléctrico especializado en movilidad eléctrica


La renovación de un vehículo profesional no se decide solo comparando el precio de compra. Para una empresa de transporte o un autónomo, también cuentan la función que debe cumplir el vehículo, el uso diario y el coste de incorporarlo a la operativa. En 2026, dos mecanismos pueden entrar en ese cálculo: las ayudas de la Línea 2 del Programa Auto+ y, en ciertos casos, los Certificados de Ahorro Energético (CAE).

Auto+ ofrece ayudas para adquirir vehículos con etiqueta CERO de las categorías previstas en la convocatoria. Entre ellas figuran turismos, furgonetas y camiones ligeros, además de determinadas motocicletas y cuadriciclos. La Línea 2 está dirigida a empresas y profesionales autónomos y cuenta con un presupuesto de 50 millones de euros: 42 millones para empresas y 8 millones para autónomos. El plazo de solicitud se abrió el 1 de octubre de 2026 a las 10:00 y finaliza el 31 de diciembre de 2026, salvo que los fondos se agoten antes. Las empresas pueden solicitar ayuda para un máximo de diez vehículos y los autónomos para un máximo de tres, siempre sujetos a los requisitos de la convocatoria.

La ayuda se aplica a la adquisición del vehículo. No cubre la compra ni la instalación de puntos de recarga. Para las flotas que se electrifican, esto significa que la subvención al vehículo y la infraestructura necesaria pertenecen a partidas distintas y deben contemplarse por separado en la inversión.

«En una flota, la decisión sobre el vehículo y la decisión sobre cómo integrarlo en el trabajo diario están relacionadas. La ayuda puede reducir parte del coste de adquisición, pero hay que comprobar también qué necesidades de recarga plantea cada uso», señala Alfonso Viejo.

Los CAE responden a otra lógica. Son certificados que reconocen un ahorro de energía y pueden generar una compensación económica cuando se cede ese ahorro a un sujeto obligado o delegado que tramita su verificación y emisión. En el caso de los vehículos, la ficha TRA050 contempla la sustitución de un vehículo de combustión o híbrido por uno eléctrico puro. Para empresas y entidades se utiliza la ficha TRA050.E.

La posibilidad de combinar ambos mecanismos depende de que la operación cumpla por separado las condiciones de Auto+ y de la ficha de CAE. Entre otros aspectos, se comprueba que los vehículos correspondan a la misma categoría y que la sustitución —incluida la venta o entrega del vehículo anterior— quede acreditada con la documentación exigida. La tramitación de CAE no es automática ni da derecho a una cantidad fija por el mero hecho de comprar un vehículo eléctrico.

La diferencia entre ambos instrumentos es relevante para las decisiones de flota: Auto+ ayuda a adquirir ciertos vehículos, mientras que los CAE reconocen el ahorro energético de una sustitución que reúna sus propios requisitos. Cuando ambas vías pueden aplicarse a una misma operación, es necesario revisarlas conjuntamente antes de cerrar la compra y reunir la documentación correspondiente.

Sobre el autor

Alfonso Viejo es instalador eléctrico especializado en movilidad eléctrica y gerente de A2 Electricidad, empresa con sede en Oviedo. Cuenta con experiencia en infraestructura de recarga y desarrolla actividades de formación y divulgación sobre movilidad eléctrica.

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