El plan para Cercanías Madrid movilizará 1.350 millones de euros y elevará un 60 % la capacidad de la línea más utilizada de la red madrileña
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
España prepara una transformación integral de la línea C-5 de Cercanías Madrid mediante la incorporación de 35 trenes de gran capacidad, la ampliación de andenes y la renovación de los sistemas de señalización. El programa, presentado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, prevé una inversión aproximada de 1.350 millones de euros y actuaciones escalonadas hasta 2031.
La C-5 conecta Madrid con municipios del suroeste metropolitano, entre ellos Alcorcón, Móstoles, Fuenlabrada y Humanes. Es la línea con mayor demanda del núcleo madrileño: transporta alrededor de 72 millones de viajeros al año y concentra cerca del 29 % de sus desplazamientos.
La demanda aumentó aproximadamente un 10 % entre 2022 y 2024. Ese crecimiento, sumado a las limitaciones de los trenes, los andenes y la señalización actuales, ha reforzado la necesidad de ampliar la capacidad y mejorar la regularidad del servicio.
Una inversión ferroviaria dividida entre infraestructura y trenes
El programa comprende 28 actuaciones sobre la infraestructura, además de la adquisición de material rodante y la adaptación de instalaciones ferroviarias. Del presupuesto anunciado, unos 650 millones de euros corresponden a intervenciones gestionadas por Adif, mientras que Renfe asumirá cerca de 700 millones.
La parte asignada a Renfe incluye aproximadamente 600 millones de euros para los 35 trenes de gran capacidad fabricados por Stadler. También contempla inversiones en las bases de mantenimiento de Humanes y Móstoles y una partida destinada a servicios alternativos de autobús durante los cortes que requieran las obras.
El proyecto forma parte de un proceso más amplio de renovación del transporte ferroviario español. Este debate sobre capacidad, servicio y planificación también aparece en el análisis de grandes corredores ferroviarios para pasajeros y mercancías, donde la infraestructura y el material rodante deben evolucionar de forma coordinada.
Trenes de dos pisos para absorber una demanda creciente
Las nuevas unidades combinarán coches de una y dos plantas. Renfe ha informado que los modelos de aproximadamente 100 metros podrán ofrecer hasta 912 plazas, mientras que las composiciones de unos 200 metros alcanzarán hasta 1.884 plazas. Esta última configuración tendrá cuatro coches de piso bajo y otros cuatro de dos niveles.
El diseño permitirá incrementar alrededor de un 20 % la capacidad respecto de los trenes Civia de mayor tamaño. En la C-5, la incorporación de formaciones más largas se combinará con las restantes actuaciones del plan para elevar hasta un 60 % la capacidad total de la línea.
Los vehículos dispondrán de accesos a nivel de andén en buena parte de sus puertas, espacios para personas con movilidad reducida, bicicletas y carritos infantiles, además de enchufes, conexiones USB, iluminación LED, videovigilancia y sistemas digitales de información al pasajero.
Las unidades podrán circular a una velocidad máxima de 140 kilómetros por hora. Su principal aportación no estará en aumentar la velocidad comercial, sino en trasladar más pasajeros, agilizar las entradas y salidas y reducir los tiempos de parada en estaciones con una elevada concentración de usuarios.
La infraestructura deberá adaptarse antes de su operación en la C-5
Los trenes por sí solos no resolverán las limitaciones existentes. El plan incluye la prolongación de andenes para recibir composiciones de mayor longitud y la sustitución del sistema de señalización LZB por ERTMS Nivel 2, el estándar europeo que permitirá mejorar la gestión de la circulación y la respuesta ante incidencias.
También se proyectan una nueva estación en Móstoles-El Soto y una base de mantenimiento en esa localidad. Las obras deberán coordinarse con otras intervenciones urbanas y ferroviarias en el suroeste de Madrid, por lo que se prevén cortes temporales y dispositivos alternativos de transporte durante algunas fases.
La transformación de la C-5 muestra cómo los proyectos ferroviarios de alta capacidad requieren una visión conjunta de trenes, estaciones, señalización y mantenimiento. Una lógica semejante se observa en otras iniciativas internacionales, como el desarrollo del Tren del Pacífico en El Salvador, aunque sus objetivos y características operativas sean diferentes.
Fabricación nacional y calendario de incorporación
Las unidades de Stadler se producen en la planta de Albuixech, en la provincia de Valencia. El contrato forma parte de un pedido de 79 trenes realizado por Renfe, con una inversión global de 1.306 millones de euros para las unidades del fabricante.
Renfe inició en 2026 el proceso de recepción, pruebas y homologación de los primeros trenes destinados al núcleo de Cercanías Madrid. La operadora prevé entregas mensuales, pero la asignación efectiva de las 35 unidades a la C-5 dependerá de que la línea complete las modificaciones necesarias para admitir las nuevas composiciones.
El calendario presentado para la modernización sitúa el horizonte general en 2031. Las informaciones difundidas sobre el proyecto señalan que los nuevos trenes comenzarían a prestar servicio específicamente en la C-5 desde 2030, una vez avanzadas las obras de andenes, señalización e instalaciones asociadas.
Más capacidad para el corredor ferroviario del suroeste de Madrid
La C-5 atiende a una población cercana al millón de personas en su área de influencia y constituye un eje esencial para los desplazamientos diarios hacia la capital. El objetivo oficial es que pueda pasar de los actuales 72 millones de viajeros anuales a más de 100 millones cuando la modernización esté completada.
La ampliación permitirá repartir mejor la ocupación dentro de los trenes y reducir las aglomeraciones, especialmente en las horas punta. Los accesos a nivel y el mayor número de puertas también deberán favorecer un intercambio más rápido de pasajeros, con efectos sobre la regularidad de la operación.
El resultado dependerá del cumplimiento coordinado de las obras, la homologación de los vehículos, la capacitación del personal y la organización de alternativas durante los cortes. La incorporación de los trenes de dos pisos será, por tanto, una pieza central de una renovación más extensa y no una actuación aislada.
Fuentes referenciales:
El Cronista España
Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de España
Renfe


