Tesla pierde fuerza en Europa: las ventas se desploman y su peso global se reduce drásticamente

La compañía de Elon Musk enfrenta su peor momento en el mercado europeo, con una caída sostenida de las entregas y un cambio de tendencia que pone en duda su dominio en la movilidad eléctrica.


Redacción Mundo del Transporte

Tesla, el gigante estadounidense de los vehículos eléctricos, atraviesa una turbulencia significativa en Europa. Las últimas cifras de matriculaciones revelan una caída drástica de sus ventas en el continente, hasta el punto de que el mercado europeo apenas representa ya una pequeña fracción de las entregas globales de la marca. Este desplome marca un punto de inflexión en la trayectoria de una empresa que hasta hace poco simbolizaba la revolución eléctrica en el transporte.

La caída europea de Tesla

Según los últimos datos disponibles correspondientes a septiembre de 2025, Tesla solo aportó alrededor del 8 % de sus entregas mundiales desde Europa, una cifra que contrasta con el peso que tuvo en años anteriores, cuando el Viejo Continente era uno de sus motores de crecimiento más importantes. Modelos como el Model Y, que había liderado las listas de ventas europeas en 2023 y parte de 2024, están viendo disminuir su demanda a un ritmo inesperado.

En mercados clave como Alemania, Francia, Noruega y el Reino Unido, las matriculaciones se redujeron de manera notable durante el tercer trimestre del año. En Alemania, por ejemplo, las entregas de Tesla cayeron más de un 35 % interanual, mientras que en Francia la caída superó el 40 %. Este enfriamiento del interés europeo por la marca de Musk se debe a una combinación de factores económicos, industriales y sociales.

Factores detrás del descenso

Uno de los principales motivos es la intensificación de la competencia. Fabricantes como Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz, Hyundai, BYD y MG han lanzado una nueva generación de modelos eléctricos con precios más competitivos y mayor autonomía. En algunos casos, las marcas europeas y asiáticas están aprovechando mejor los incentivos fiscales y las cadenas de suministro locales, reduciendo costos y tiempos de entrega.

Además, la reducción de los subsidios a la compra de coches eléctricos en varios países europeos ha impactado directamente a Tesla, cuyos precios —aunque han sido rebajados en algunos modelos— siguen situándose por encima de la media del mercado. La marca estadounidense, tradicionalmente percibida como pionera en innovación y tecnología, enfrenta ahora un público europeo más pragmático, que busca eficiencia y accesibilidad más que exclusividad.

Otro elemento de peso es el desgaste de la imagen de marca. Las declaraciones polémicas de Elon Musk y su estilo de gestión errático han generado cierta desconfianza entre consumidores europeos, más sensibles a la sostenibilidad social y corporativa. Mientras tanto, los fabricantes europeos están reforzando su narrativa verde con estrategias de economía circular, producción local y reciclaje de baterías, ámbitos donde Tesla ha perdido terreno comunicativo.

Impacto global y reconfiguración de la estrategia

El retroceso europeo tiene implicaciones globales. Europa representaba un pilar clave para el balance financiero de Tesla junto con Estados Unidos y China. Sin embargo, la desaceleración de las ventas ha hecho que la marca dependa cada vez más de China y Norteamérica, donde mantiene una posición más sólida.

La Gigafactory de Berlín-Brandenburgo, uno de los proyectos industriales más ambiciosos de Tesla en Europa, no está alcanzando los volúmenes de producción esperados. Aunque la planta continúa ampliando su capacidad, la menor demanda interna podría obligar a la empresa a reorientar parte de su producción hacia la exportación. De hecho, ya se reporta que unidades producidas en Alemania están siendo enviadas a mercados emergentes como Turquía o Sudáfrica.

Analistas del sector consideran que Tesla podría estar entrando en una fase de madurez forzada, donde la innovación tecnológica por sí sola ya no garantiza liderazgo. En este nuevo escenario, la competencia se centra en la optimización de costes, redes de servicio postventa y diversificación del catálogo, aspectos en los que las marcas tradicionales tienen décadas de experiencia.

Europa redefine su mercado eléctrico

Mientras Tesla ajusta su rumbo, el mercado europeo de vehículos eléctricos continúa expandiéndose, aunque a un ritmo más moderado. En el último año, las matriculaciones de vehículos eléctricos puros (BEV) crecieron un 12 %, impulsadas por las marcas locales y asiáticas. Esto demuestra que la caída de Tesla no es un reflejo del declive del sector, sino un cambio en el liderazgo.

Europa parece estar consolidando una nueva generación de actores: Renault con su Mégane E-Tech, Volkswagen con el ID.7, Hyundai con el Ioniq 6 y BYD con el Seal, todos modelos con fuerte presencia en los concesionarios y precios más ajustados. Además, la expansión de infraestructuras de carga ultrarrápida y la normalización de estándares de baterías están reduciendo la ventaja competitiva que Tesla ostentó durante años.

Perspectivas a corto y mediano plazo

Para recuperar su posición, Tesla necesitará redefinir su estrategia europea. Algunas medidas posibles incluyen relanzar versiones más asequibles del Model 3 y Model Y, impulsar acuerdos con redes de carga públicas bajo su conector NACS (que empieza a ser adoptado por fabricantes europeos) y acelerar el desarrollo del esperado Model 2, un vehículo compacto y económico pensado para mercados urbanos.

No obstante, los expertos advierten que la fidelidad del consumidor europeo está cambiando. Ya no basta con prometer innovación o velocidad; ahora se exige compromiso ambiental, estabilidad de precios y atención posventa de calidad. En este sentido, Tesla deberá demostrar que puede evolucionar de ser una marca disruptiva a una marca confiable y cercana.

Un punto de inflexión para la movilidad eléctrica

El caso Tesla evidencia que el liderazgo en el sector eléctrico no está garantizado para siempre. Europa se ha convertido en un campo de prueba de la madurez del mercado, donde la competencia, las políticas públicas y la percepción del consumidor actúan como fuerzas que moldean el futuro del transporte.

En palabras de varios analistas, “Tesla no está cayendo por falta de tecnología, sino por falta de adaptación”. Y en la era de la movilidad sostenible, adaptarse rápido será tan importante como haber sido el primero.


Referencias
https://www.elespanol.com/motor/20251101/tesla-cortocircuita-europa-ventas-caen-solo-aportan-entregas-mundiales-septiembre/1003743994615_0.html