Un mercado automotor donde la gasolina y el diésel han quedado relegados a usos muy concretos
Redacción Mundo del Transporte
El mercado automotor de Noruega se ha convertido en un caso prácticamente único a nivel mundial. Los datos correspondientes a 2025 confirman una tendencia que ya se venía consolidando en años anteriores: la venta de coches eléctricos domina de forma abrumadora, hasta el punto de que los vehículos de gasolina y diésel han pasado a ocupar un espacio casi residual dentro de las matriculaciones anuales.
La información analizada muestra que en Noruega los eléctricos puros alcanzaron una cuota del 95,9 % del total de coches vendidos en 2025, estableciendo un nuevo récord histórico. Este porcentaje supone un salto significativo respecto a 2024, cuando el país ya se había acercado al 90 %. En contraste, otros mercados europeos, como el de España, se mantienen muy lejos de esas cifras, con una cuota de eléctricos que ronda el 8,39 %, a pesar de haber alcanzado su mejor registro histórico.
La desaparición práctica de la gasolina y el diésel
En el contexto noruego, los vehículos de combustión interna no han desaparecido por completo, pero su presencia se ha reducido a categorías muy específicas. La información disponible indica que los únicos coches nuevos de gasolina o diésel que siguen vendiéndose corresponden, principalmente, a deportivos de nicho y a vehículos de emergencia.
Este escenario refleja un cambio estructural profundo. El coche eléctrico no es ya una alternativa o una opción preferente, sino la norma. La gasolina y el diésel, durante décadas dominantes, han quedado relegados a usos donde la electrificación total todavía presenta limitaciones técnicas o necesidades operativas muy concretas.
Un liderazgo sostenido en el tiempo
El caso noruego no responde a un fenómeno puntual. La información analizada subraya que el país lleva años avanzando de forma constante hacia la electrificación total del parque automotor. El dato de 2025 no es un punto de partida, sino la culminación de una trayectoria prolongada, en la que cada ejercicio ha ido ampliando la distancia respecto al resto de Europa.
Mientras otros países celebran récords de ventas de eléctricos aún modestos en términos relativos, Noruega se acerca a un escenario donde el coche eléctrico es prácticamente el único tipo de vehículo que se incorpora al parque móvil. Este liderazgo sostenido convierte al país en un referente obligado para analizar el futuro de la movilidad.
Comparación con el resto de Europa
La diferencia entre Noruega y otros mercados europeos resulta especialmente llamativa. En España, por ejemplo, el crecimiento de las ventas de eléctricos en 2025 marca un máximo histórico, pero sigue situándose muy lejos del modelo noruego. Esta brecha pone de relieve que el avance de la movilidad eléctrica no es homogéneo y depende en gran medida de las políticas públicas, los incentivos y la aceptación social.
La información analizada no presenta a Noruega como una excepción aislada, sino como un adelanto de lo que podría ocurrir en otros países a largo plazo. Sin embargo, también deja claro que el ritmo de transición varía enormemente y que alcanzar cuotas cercanas al 100 % de eléctricos requiere transformaciones profundas y sostenidas en el tiempo.
Deportivos y emergencias: los últimos reductos del motor térmico
Uno de los aspectos más significativos del mercado noruego es que los coches deportivos de altas prestaciones siguen siendo una de las pocas categorías donde la gasolina mantiene presencia. Estos modelos representan un volumen muy reducido, pero explican parte de ese pequeño porcentaje de ventas no eléctricas.
A ellos se suman los vehículos de emergencia, donde las exigencias operativas, la autonomía inmediata y determinadas condiciones de uso justifican, por ahora, la permanencia de motores térmicos. La información disponible indica que estos segmentos no alteran la tendencia general, sino que confirman que la electrificación ya es dominante en prácticamente todos los ámbitos del transporte ligero.
Un cambio cultural y tecnológico
El dominio del coche eléctrico en Noruega no solo refleja una evolución tecnológica, sino también un cambio cultural profundo. La aceptación del vehículo eléctrico por parte de los consumidores ha alcanzado un nivel que elimina muchas de las barreras que todavía existen en otros países.
La información analizada muestra que el debate en Noruega ya no gira en torno a si el coche eléctrico es viable, sino a cómo gestionar un sistema de transporte donde casi todos los vehículos nuevos son eléctricos. Este contexto plantea nuevos retos relacionados con la infraestructura, la gestión energética y la planificación del parque automotor, pero confirma que la transición es ya una realidad consolidada.
Un modelo que marca el futuro del transporte
El caso noruego ilustra hasta qué punto es posible transformar un mercado automotor en apenas una década. Con una cuota del 95,9 % de eléctricos en 2025, el país se sitúa muy cerca de un escenario de electrificación total de las nuevas ventas.
La información analizada deja claro que, mientras en muchos países el coche eléctrico aún compite con la gasolina y el diésel, en Noruega esa competencia prácticamente ha desaparecido. Los motores térmicos sobreviven solo en nichos muy concretos, lo que convierte al país en un laboratorio real del futuro del transporte por carretera.
Referencias
Motorpasión. “Noruega: los únicos coches de gasolina y diésel que se siguen vendiendo”.
https://www.motorpasion.com/observatorio-motorpasion/noruega-unicos-coches-gasolina-diesel-que-se-siguen-vendiendo-cuatro-deportivos-vehiculos-emergencia-96-ventas-electricos
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
