El Salvador impulsa el Tren del Pacífico para posicionarse como hub logístico de Centroamérica


El proyecto ferroviario en El Salvador avanza con la meta de optimizar el transporte de carga, generar empleo e интегrar la infraestructura regional hacia 2026


Redacción Mundo del Transporte

Con una agenda centrada en la integración regional y la modernización de su infraestructura, El Salvador acelera la hoja de ruta del Tren del Pacífico, un proyecto ferroviario concebido para transformar la logística del país y fortalecer su rol como hub logístico de Centroamérica. La iniciativa, con horizonte de implementación en 2026, apunta a optimizar el transporte de carga, dinamizar la economía y crear miles de empleos, al tiempo que reconfigura los corredores internos de movilidad de mercancías con proyección regional.

El planteamiento del Tren del Pacífico se inscribe en una estrategia más amplia de actualización de la infraestructura logística salvadoreña. En un territorio donde el transporte terrestre concentra buena parte del movimiento de mercancías, la incorporación de un sistema ferroviario para carga representa un cambio estructural en la forma de articular puertos, zonas productivas y nodos de distribución. La apuesta busca dotar al país de una plataforma más eficiente para integrarse a los flujos comerciales del istmo centroamericano.

Un ferrocarril orientado a la carga y a la integración regional

El diseño del Tren del Pacífico en El Salvador prioriza la carga como eje operativo del proyecto. La infraestructura ferroviaria está pensada para conectar puntos estratégicos del corredor del Pacífico, facilitando el desplazamiento de mercancías hacia y desde áreas productivas y nodos logísticos. Este enfoque permite reducir fricciones en el transporte, mejorar la previsibilidad de los tiempos de traslado y reforzar la capacidad del país para operar como punto de enlace dentro de la red logística centroamericana.

La dimensión de integración regional constituye un componente central del proyecto. Al alinearse con corredores logísticos del Pacífico, el ferrocarril salvadoreño se proyecta como un elemento de conexión que fortalece los intercambios comerciales intrarregionales. En este sentido, el Tren del Pacífico no se limita a una obra de infraestructura interna, sino que se concibe como parte de un entramado mayor de movilidad de mercancías que atraviesa Centroamérica.

La priorización de la carga responde a la necesidad de dotar al sistema logístico de un modo de transporte con mayor capacidad para grandes volúmenes, complementando las redes viales existentes. En El Salvador, este cambio de matriz de transporte se presenta como una herramienta para mejorar la competitividad logística y reducir cuellos de botella en la circulación de mercancías.

Hoja de ruta hacia 2026 y modernización de la infraestructura logística

La aceleración del cronograma del proyecto sitúa 2026 como un hito para la puesta en marcha de etapas clave del Tren del Pacífico en El Salvador. La hoja de ruta contempla la planificación, el desarrollo de tramos ferroviarios y la articulación del sistema con la infraestructura logística existente. Este proceso de implementación se plantea como un vector de modernización del entramado de transporte del país, con impactos directos sobre la eficiencia del movimiento de carga.

La modernización de la infraestructura logística implica no solo la construcción del ferrocarril, sino su integración operativa con otros nodos de transporte. En El Salvador, el proyecto se inserta en una visión de sistema, donde el ferrocarril actúa como columna vertebral para canalizar flujos de mercancías hacia corredores estratégicos. Esta reorganización del transporte busca mejorar la competitividad logística del país, un factor determinante para su posicionamiento como hub regional.

La planificación hacia 2026 también incorpora objetivos de escalabilidad del sistema ferroviario. La consolidación de un corredor de carga permite proyectar futuras expansiones y ajustes operativos en función de la demanda logística. En este marco, el Tren del Pacífico se configura como una infraestructura con vocación de largo plazo dentro de la arquitectura del transporte salvadoreño.

Impacto económico y generación de empleo en El Salvador

Uno de los ejes más destacados del proyecto en El Salvador es su potencial para generar miles de empleos a lo largo de las distintas fases de implementación. Desde las etapas de planificación y construcción hasta la operación del sistema ferroviario, el Tren del Pacífico se perfila como un motor de dinamización del mercado laboral vinculado al sector de infraestructura y transporte. Este impacto se extiende tanto a empleos directos como a actividades conexas asociadas a la logística.

En términos económicos, la optimización del transporte de carga tiene efectos multiplicadores sobre la actividad productiva. La reducción de costos logísticos y la mejora en la eficiencia de los flujos de mercancías contribuyen a fortalecer la competitividad de las cadenas de suministro. Para El Salvador, el ferrocarril orientado a la carga se plantea como una palanca para atraer inversiones vinculadas a la logística y al comercio regional.

La transformación de la infraestructura logística también incide en la organización territorial de las actividades productivas. La disponibilidad de un corredor ferroviario eficiente puede reconfigurar la localización de centros de distribución y plataformas logísticas, reforzando el papel del país como nodo de articulación regional. En este sentido, el impacto del Tren del Pacífico trasciende el ámbito del transporte para proyectarse sobre la estructura económica del territorio.

Reconfiguración del sistema de transporte de carga en el Pacífico centroamericano

El corredor del Pacífico constituye un eje estratégico para el comercio y la movilidad de mercancías en Centroamérica. La incorporación del Tren del Pacífico en El Salvador aporta una pieza adicional a la arquitectura de transporte de la región, al ofrecer una alternativa ferroviaria orientada a la carga que complementa los flujos por carretera. Esta reconfiguración del sistema de transporte busca aumentar la resiliencia logística mediante la diversificación de modos.

El ferrocarril permite absorber volúmenes de carga que, de otro modo, dependen casi exclusivamente del transporte por camión. En el contexto salvadoreño, esta diversificación de la matriz de transporte contribuye a una distribución más eficiente de los flujos logísticos, con potencial para aliviar presiones sobre la red vial. La consolidación del corredor ferroviario del Pacífico se alinea con la estrategia de posicionar a El Salvador como un punto de articulación entre rutas comerciales regionales.

La dimensión regional del proyecto refuerza su relevancia estratégica. Al integrarse en los flujos del Pacífico centroamericano, el Tren del Pacífico amplía el alcance del sistema logístico salvadoreño y refuerza su conectividad con los circuitos de comercio intrarregional. Este enfoque de conectividad contribuye a la narrativa de hub logístico, donde la infraestructura ferroviaria actúa como habilitador de mayores volúmenes de intercambio.


Referencias
Infobae (2026). Avances del proyecto Tren del Pacífico y su impacto en la logística de El Salvador.

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.