La nueva normativa aérea modifica uno de los controles más estrictos para los pasajeros
Redacción Mundo del Transporte
Viajar en avión está a punto de cambiar en uno de sus aspectos más sensibles para los pasajeros: el equipaje de mano. Una nueva reglamentación comenzará a aplicarse en aeropuertos internacionales y permitirá transportar una mayor cantidad de líquidos y envases en el carry-on, dejando atrás una de las restricciones más conocidas —y frustrantes— de la seguridad aeroportuaria. La información fue dada a conocer por el medio El Cronista, que detalla los alcances de esta modificación y el contexto que la hace posible.
Durante casi dos décadas, las normas sobre líquidos en cabina se mantuvieron prácticamente inalteradas, obligando a los pasajeros a cumplir con límites estrictos de volumen y presentación. La nueva regulación supone un giro significativo en la seguridad aérea y en la experiencia de viaje, impulsado por avances tecnológicos en los sistemas de control.
Qué cambia en el equipaje de mano
El eje central de la modificación es el aumento en la cantidad de líquidos permitidos dentro del equipaje de mano. Hasta ahora, los pasajeros debían ajustarse a envases de tamaño reducido y a una cantidad total muy limitada, lo que obligaba a facturar productos de uso cotidiano o a comprarlos nuevamente tras pasar el control de seguridad.
Con la nueva reglamentación, se habilita el transporte de envases de mayor capacidad y una mayor cantidad total de líquidos, siempre bajo determinadas condiciones. Este cambio representa un alivio para quienes viajan con frecuencia y para aquellos que transportan artículos personales, cosméticos o productos adquiridos antes de llegar al aeropuerto.
El Cronista explica que la modificación no elimina los controles, sino que actualiza los criterios de seguridad en función de nuevas tecnologías disponibles en los aeropuertos.
El papel de la tecnología en la flexibilización
La razón principal detrás de este cambio es la incorporación de escáneres de última generación en los controles de seguridad. Estos equipos permiten analizar el contenido del equipaje de mano con mayor precisión, sin necesidad de separar líquidos, dispositivos electrónicos o computadoras portátiles.
Gracias a estos sistemas, las autoridades aeroportuarias pueden detectar sustancias peligrosas con mayor eficacia, lo que reduce la necesidad de aplicar restricciones generales tan estrictas como las vigentes hasta ahora. En este sentido, la flexibilización de las normas no implica una reducción de la seguridad, sino una optimización de los controles.
Dónde se aplicará la nueva normativa
Según la información publicada, la implementación de estas reglas será progresiva y dependerá de la infraestructura disponible en cada aeropuerto. No todas las terminales cuentan aún con los nuevos sistemas de escaneo, por lo que en muchos casos seguirán vigentes las normas tradicionales.
Esto implica que los pasajeros deberán informarse antes de viajar, ya que las condiciones pueden variar según el aeropuerto de salida. En aquellos aeropuertos donde la tecnología ya esté instalada, los controles serán más ágiles y las restricciones sobre líquidos, más flexibles.
Qué deben tener en cuenta los pasajeros
Aunque la normativa permite llevar más líquidos en el equipaje de mano, no se trata de una liberalización absoluta. Las autoridades recomiendan seguir atentamente las indicaciones del aeropuerto y de la aerolínea, ya que pueden existir límites específicos según el tipo de envase o el destino del vuelo.
Además, el Cronista aclara que los cambios no necesariamente se aplican de forma uniforme a todos los vuelos internacionales o regionales. Por ello, el pasajero deberá verificar con antelación cuáles son las reglas vigentes en su itinerario concreto.
Impacto en la experiencia de viaje
Desde el punto de vista del usuario, la modificación supone una mejora directa en la comodidad del viaje. Poder transportar líquidos sin tantas restricciones reduce tiempos en los controles, evita descartes innecesarios y disminuye la dependencia del equipaje facturado.
También tiene un impacto positivo en la fluidez de los controles de seguridad, ya que los pasajeros ya no deberán retirar y exhibir cada envase por separado. Esto puede traducirse en filas más rápidas y menos congestión en horas pico.
Un cambio esperado tras años de restricciones
Las limitaciones sobre líquidos se implementaron originalmente como respuesta a amenazas específicas a la seguridad aérea. Con el paso del tiempo, estas normas se convirtieron en un estándar global, pese a las críticas constantes por parte de viajeros y expertos en transporte.
El nuevo escenario muestra cómo la evolución tecnológica permite revisar medidas que, si bien fueron necesarias en su momento, hoy pueden adaptarse a un contexto distinto sin comprometer la seguridad. El cambio marca un precedente importante en la modernización de los protocolos aeroportuarios.
Qué ocurre con las aerolíneas y el equipaje
Es importante señalar que la modificación se centra en los controles de seguridad aeroportuarios, no en las políticas comerciales de las aerolíneas. Cada compañía mantiene sus propias reglas sobre dimensiones y peso del equipaje de mano, que seguirán vigentes independientemente de la cantidad de líquidos permitidos.
Por lo tanto, aunque el pasajero pueda llevar más líquidos, deberá asegurarse de que su carry-on cumpla con los límites establecidos por la aerolínea para evitar cargos adicionales o la obligación de despachar el equipaje en puerta.
Un paso hacia aeropuertos más eficientes
La flexibilización del transporte de líquidos forma parte de una tendencia más amplia hacia aeropuertos inteligentes, donde la tecnología permite mejorar la seguridad sin sacrificar la eficiencia ni la experiencia del pasajero.
Tal como señala El Cronista, este cambio no solo beneficia al viajero individual, sino que también optimiza la operación aeroportuaria en su conjunto, reduciendo tiempos, costos operativos y puntos de fricción en uno de los momentos más críticos del viaje.
Un cambio que requiere información y adaptación
Aunque la nueva reglamentación representa un avance significativo, su aplicación gradual obliga a los pasajeros a mantenerse informados. Durante un período de transición, convivirán reglas antiguas y nuevas, dependiendo del aeropuerto y del tipo de vuelo.
En este contexto, la recomendación principal es clara: verificar siempre las normas vigentes antes de viajar. La flexibilización del equipaje de mano es una buena noticia, pero su aprovechamiento pleno dependerá de conocer exactamente dónde y cómo se aplica.
Referencias
El Cronista – Cambia el equipaje de mano: modifican el límite permitido para llevar líquidos en el carry-on
https://www.cronista.com/informacion-gral/cambia-el-equipaje-de-mano-modifican-el-limite-permitido-para-llevar-liquidos-en-el-carry-on/
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
