El nuevo tramo de 8,05 kilómetros conectará las autovías A-21 y A-23 en Aragón y desviará el tráfico de paso fuera del núcleo urbano
Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de España adjudicó por 135,3 millones de euros, IVA incluido, la construcción de la variante de Jaca, en la provincia aragonesa de Huesca. La nueva autovía tendrá 8,05 kilómetros y conectará directamente la A-21 de los Pirineos con la A-23 Mudéjar.
La infraestructura rodeará Jaca por el norte y permitirá que los vehículos de medio y largo recorrido eviten las travesías urbanas de las carreteras N-330a y N-240. El proyecto busca reducir la congestión, el ruido y la exposición de peatones al tráfico de paso, además de dar continuidad a uno de los principales itinerarios viarios del norte de Aragón.
La adjudicación corresponde al contrato de ejecución de las obras, después de que el proyecto fuera licitado a finales de 2025. La actuación contempla dos calzadas, tres enlaces, tres viaductos, diez pasos a distinto nivel, un falso túnel y una pasarela peatonal.
La A-21 y la A-23 quedarán conectadas al norte de Jaca
El nuevo trazado enlazará por el este con la A-23 entre Sabiñánigo y Jaca. Por el oeste se incorporará a los tramos de la A-21 abiertos durante los últimos años entre Jaca y Puente la Reina de Jaca.
La conexión permitirá completar el itinerario formado por la A-21, la A-23 y la A-22 entre Lleida y Huesca. El Ministerio considera que este eje ofrece una alternativa al corredor del Ebro para determinados desplazamientos de largo recorrido y contribuye a mejorar la articulación territorial de Aragón.
La obra también reforzará las comunicaciones entre Navarra, Aragón y los accesos pirenaicos. Jaca ocupa una posición estratégica en los desplazamientos hacia Pamplona, Huesca, Zaragoza, Sabiñánigo y el paso de Somport, por lo que la continuidad entre autovías afecta tanto al tráfico regional como a recorridos de mayor distancia.
Este tipo de conexión territorial comparte objetivos con otros proyectos viales europeos, como el nuevo puente entre Portugal y España sobre el río Sever, donde la reducción de rodeos modifica los tiempos de viaje y la accesibilidad de áreas periféricas.
Tres enlaces distribuirán los accesos a la ciudad
La variante contará con los enlaces Jaca Este, Jaca Norte y Jaca Oeste. Cada uno atenderá una función diferente dentro de la red local y regional.
Jaca Este comunicará la autovía con un centro comercial, las urbanizaciones cercanas y el sector oriental del municipio. Jaca Norte conectará con la N-330 en dirección a Somport y con la N-330a utilizada para acceder a la ciudad.
Jaca Oeste enlazará con la N-240 y la carretera autonómica A-2605. Esta distribución permitirá que los conductores seleccionen el acceso más conveniente sin recorrer innecesariamente el casco urbano.
Los enlaces también facilitarán la separación entre el tráfico que tiene a Jaca como destino y el que únicamente atraviesa el municipio. Esa diferenciación es una de las funciones principales de las variantes viarias, especialmente en localidades donde varias carreteras confluyen en travesías con actividad peatonal y accesos urbanos.
Dos calzadas y una mediana de anchura variable
La nueva autovía tendrá dos calzadas separadas por una mediana. Esta franja alcanzará 3,5 metros hasta el río Aragón y se ampliará a siete metros a partir de ese punto.
Cada carril tendrá 3,5 metros de ancho. Los arcenes exteriores medirán 2,5 metros y los interiores un metro, de acuerdo con las características técnicas difundidas por el Ministerio.
El trazado deberá adaptarse a un territorio condicionado por el río, distintos arroyos, carreteras existentes, accesos urbanos y el relieve pirenaico. La infraestructura vial en zonas montañosas exige soluciones específicas, como también se observa en las autopistas de montaña que combinan viaductos y estructuras complejas para mantener la continuidad de los corredores.
Tres viaductos y un falso túnel junto al hospital
El proyecto incluye tres viaductos. Uno se ubicará en el enlace Jaca Norte, otro permitirá cruzar el río Aragón y el tercero salvará el arroyo Castiella.
También se construirán cinco pasos superiores y cinco inferiores. A estas estructuras se sumarán la ampliación de dos pasos inferiores existentes y la ejecución de seis muros necesarios para integrar la autovía en el terreno.
En la zona del hospital se levantará un falso túnel de 200 metros. Este tipo de estructura suele construirse mediante excavación abierta antes de cubrirse nuevamente, lo que permite mantener la continuidad superficial y reducir determinados efectos del trazado.
La actuación incorpora además una pasarela peatonal. Su presencia busca conservar las conexiones a pie que podrían quedar interrumpidas por las dos calzadas y el carácter de acceso controlado de la autovía.
La variante sacará tráfico de las travesías urbanas
Los vehículos que actualmente recorren la N-330a y la N-240 deben atravesar sectores de Jaca con limitación de 50 kilómetros por hora, intersecciones, semáforos y pasos peatonales. La variante ofrecerá una ruta exterior para quienes no necesiten entrar en la ciudad.
El desvío puede reducir los conflictos entre automóviles, camiones y peatones en las calles utilizadas como vía de paso. También disminuirá parte del ruido y de las molestias asociadas a la circulación continua, aunque el efecto definitivo dependerá del volumen de tráfico que adopte el nuevo itinerario.
La seguridad vial constituye uno de los argumentos centrales de la actuación. La separación de sentidos, la eliminación de cruces al mismo nivel y el control de accesos reducen determinados riesgos, pero la infraestructura debe complementarse con velocidad adecuada, mantenimiento y comportamiento responsable. Las medidas preventivas para circular por autopistas recuerdan que el diseño de la carretera y la conducta del conductor actúan conjuntamente.
El proyecto incorpora medidas ambientales
Las obras contemplan la conservación y gestión de la tierra vegetal retirada durante la construcción. Ese material se utilizará posteriormente en la recuperación de superficies y en las tareas de revegetación.
El proyecto incluye siembras y plantaciones en los taludes para favorecer su integración paisajística y reducir la erosión. También prevé medidas para corregir el efecto barrera generado por la autovía, con una atención especial al paso del Camino de Santiago.
El vallado cinegético tratará de impedir la entrada de animales en las calzadas, mientras las estructuras de paso deberán conservar conexiones entre ambos lados del trazado. Esta combinación busca reducir atropellos de fauna y evitar una fragmentación innecesaria del territorio.
También se instalarán protecciones frente a la contaminación acústica en los sectores donde los estudios técnicos determinen que el tráfico puede producir una exposición relevante. Estas actuaciones serán especialmente importantes cerca de viviendas, instalaciones sanitarias y otros espacios sensibles.
Una inversión destinada a la continuidad de la red
La variante no funciona como una carretera aislada, sino como la pieza de conexión entre tramos construidos en momentos diferentes. Su valor operativo dependerá de la continuidad de la A-21 y la A-23 y de su integración con los accesos existentes.
La adjudicación por 135,3 millones de euros comprende la ejecución de una obra con múltiples estructuras y condicionantes territoriales. La construcción deberá coordinar movimientos de tierra, viaductos, drenajes, pasos, enlaces, pavimentación y medidas ambientales sin interrumpir innecesariamente las comunicaciones actuales.
El proyecto se suma a otras grandes inversiones que utilizan puentes, túneles y variantes para superar barreras geográficas y mejorar corredores. En América, por ejemplo, Brasil construye uno de los puentes más extensos del continente como parte de una estrategia de conectividad territorial de largo alcance.
En Jaca, el resultado esperado será una conexión directa entre las autovías pirenaica y mudéjar, acompañada de una disminución del tráfico ajeno a la actividad urbana. El impacto podrá evaluarse cuando la variante entre en servicio y se conozca cómo se redistribuyen los vehículos entre la nueva vía y los accesos actuales.
Fuentes referenciales:
Diario Vasco — Adjudicadas las obras de un nuevo tramo de la autovía Pamplona-Jaca
Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de España — Adjudicación de la variante de Jaca


