La industria automotriz fabricó 1,37 millones de unidades en el primer semestre de 2026, un 8,8% más que en el mismo período del año anterior
Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz
La producción de vehículos en Brasil alcanzó en el primer semestre de 2026 su mejor desempeño de los últimos siete años, impulsada por la recuperación del mercado interno y por el aumento de la fabricación de automóviles particulares y comerciales ligeros.
Brasil, octavo mayor fabricante automotor del mundo, produjo 1,37 millones de vehículos entre enero y junio, un 8,8% más que en el mismo período de 2025, de acuerdo con la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores, Anfavea.
Igor Calvet, presidente de Anfavea, señaló que la industria no alcanzaba un volumen semejante desde la pandemia de COVID-19. El dato coloca al país cerca de los niveles previos a la crisis sanitaria y confirma el peso de Brasil dentro del transporte regional sudamericano.
Automóviles y comerciales ligeros sostienen el crecimiento
El avance estuvo liderado por la producción de automóviles particulares y comerciales ligeros, que aumentó un 10,2% en el semestre y llegó a 1,3 millones de unidades.
El desempeño fue distinto en los vehículos pesados. La producción de autobuses creció un 3,2%, hasta 16.241 unidades, mientras que la fabricación de camiones cayó un 14,4%, con 56.798 unidades producidas en el período.
La diferencia entre segmentos muestra una recuperación más fuerte en el mercado de vehículos livianos, mientras el transporte de carga pesada enfrenta un escenario menos dinámico. La evolución de la industria terrestre queda así marcada por ritmos desiguales entre consumo, logística y renovación de flotas.
Anfavea eleva su proyección para 2026
Con los datos del semestre, Anfavea ajustó su previsión anual de producción a 2,8 millones de vehículos, lo que representaría un crecimiento del 5,8% frente a 2025.
Si esa proyección se cumple, Brasil quedaría cerca del volumen de 2019, cuando se fabricaron 2,95 millones de unidades. Aun así, el país seguiría lejos del récord de 2013, cuando la producción llegó a 3,74 millones de vehículos antes de la recesión de 2014 y 2015.
Calvet describió el escenario como una buena y mala noticia al mismo tiempo: positivo porque mejora la previsión productiva, pero preocupante porque la fabricación no acompañará el ritmo de las ventas, estimadas con un alza del 12,1%.
Ventas en alza y presión de las importaciones
Las ventas de vehículos en Brasil crecieron un 18,5% durante el primer semestre y alcanzaron 1,42 millones de unidades comercializadas. El impulso más fuerte llegó desde los automóviles eléctricos, importados y nacionales, cuyas ventas aumentaron un 114,8% y sumaron 245.000 unidades.
Ese comportamiento confirma el avance de la movilidad eléctrica en el mercado brasileño, aunque también expone una mayor dependencia de vehículos importados.
Anfavea espera que las ventas totales de 2026 crezcan un 12,1% y lleguen a 3,014 millones de unidades. De confirmarse, sería la primera vez desde 2019 que el mercado brasileño supera los 3 millones de vehículos vendidos en un año.
China gana peso en el mercado brasileño
El fuerte aumento de las importaciones aparece como uno de los puntos críticos para la industria local. Anfavea informó que las compras externas crecieron un 22,8% en el semestre, hasta 281.000 unidades.
La mitad de esas importaciones procedió de China, con 140.800 vehículos. En paralelo, las importaciones desde Argentina bajaron un 16%, hasta 86.400 unidades, mientras las de México crecieron un 33,9%, con 20.100 unidades.
La presión de los fabricantes chinos ya se observa en otros mercados, donde la competencia en precio, tecnología y electrificación está modificando el mapa de la industria automotriz.
Exportaciones brasileñas retroceden
El contraste más marcado llegó por el lado externo. Las exportaciones de vehículos brasileños cayeron un 21,2% en el semestre, hasta 216.623 unidades.
En valor, las ventas externas generaron 5.411 millones de dólares, una disminución del 23,4% frente al mismo período del año anterior.
Calvet atribuyó la caída principalmente a la menor demanda del mercado argentino, principal destino de los vehículos brasileños. Los envíos a Argentina bajaron un 35,4%, con 106.000 unidades, y la participación de Brasil en las importaciones argentinas descendió del 82% al 56% en un año.
Para el cierre de 2026, Anfavea prevé que las exportaciones brasileñas caigan un 12,8%, hasta 462.000 unidades. El resultado deja a la industria ante un escenario mixto: más producción y ventas internas, pero menor salida externa y mayor competencia importada.
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